—Los hombres son unos completos idiotas —espetó Lily.
Sergey se apretó los labios para no echarse a reír.
—Espero que a ese tipo se le caiga el pene y se muera solo —continuó despotricando contra Renato.
Encontraba el reality tan ridículo como entretenido. Aunque, si era sincero, disfrutaba más de las reacciones de Lily que del programa en sí. Y era solo por ella que se había aprendido la dinámica del programa.
Después del primer capítulo, Lily le había hecho varias preguntas sobre los particip