Sergey reaccionó antes de que Lily y su amiga pudieran alejarse demasiado. Las alcanzó en unos cuantos pasos y se detuvo frente a ellas. Miró a Lily sin molestarse en ocultar su confusión.
—¿Está molesta por algo?
—Para nada —respondió ella demasiado rápido.
La rapidez de su respuesta bastó para hacerle saber que estaba mintiendo. Sin embargo, no se le ocurría ni una sola razón por la que podía estar enojada con él.
Nunca le habían gustado aquella clase de jueguitos, y mucho menos andar descif