Rotterdam, Países Bajos
Desde su trono Aldair invocó a Orión, Voldemort y al líder de los Kuei-jin para atacar sorpresivamente a sus enemigos. Viendo el rebelde licántropo a un ejército compuesto de vampiros y hombre lobo se vanaglorió al pronunciar estas palabras llenas de arrogancias:
— ¡Soy el señor de los licántropos y tengo a mi siniestra un poderoso ejército de vampiros, nadie me podrá vencer!
Todos lo apoyaban por su indiscutible liderazgo, solamente Voldemort y el mago negro silenciaban