Al terminar de comer, se levantaron para salir del lugar, pero de pronto Brooke se sintió un poco mareada, Austin la sostuvo del brazo y así pudo seguir caminando, aunque lentamente y con cuidado.
–Te llevaré a tu casa porque debes recostarte, mi chofer llevará tu auto.
–Te lo agradezco, de verdad no me siento en condiciones para manejar.
Recibió las llaves de ella y la ayudó a sentarse a su lado en el automóvil, Brooke odiaba verse tan frágil delante de él, pero sentía que un sudor frío recorr