Su brazo se mueve posándose frente a mí mientras mi vista desafiante le planta cara al rey, pero la curiosidad me vuelve a ganar y mis ojos bajen encontrándose con su pecho cubierto por el brazo que espera atención de mi parte. Me remuevo un poco sobre su regazo intentando ignorar lo que la piel logra percibir debajo del agua, este movimiento hace que el rey tensione un poco el agarre que aún mantiene en mi brazo pero lo ignoro, y volviendo a humedecer la esponja llevo mis manos hasta su brazo