— ¿Tú c-como…? — ni siquiera puedo formular una pregunta decente.
— Tu información personal la obtuve con mucha paciencia y un par de contactos que nos mantienen al tanto de nuestras potenciales víctimas. Y lo del guardaespaldas lo deduje en el bar. Desde que llegaste y nos vio juntos no dejaba de asesinarme con la mirada, mucho más cuando quise salir contigo del lugar, noté su rabia, como se contenía para no írseme encima, eso solo lo hace un hombre que está enamorado.
¿Enamorado?
Me río logra