Jennifer
Volver a Manchester es tan refrescante como renovador para mí.
En esta ciudad puedo caminar libremente por las calles sin temer en lo absoluto que me secuestren o asesinen. Y eso, ni siquiera toda la fortuna o la seguridad de mi padre puede regalármelo. Apenas ponemos un pie afuera del aeropuerto el aire frio cala en mi cuerpo. Tomo mi abrigo y me lo pongo.
Observo a Kyle que permanece en el mismo silencio sepulcral desde que tuvimos esa conversación. Al parecer no solo está resuelto a