Entro a la cocina y me sirvo un vaso con agua. No hay nada para preparar, todo quedó vacío e impecable, ya que no iba a regresar en dos meses. De igual forma no es que sea muy diferente cuando estamos aquí. Mi amiga y yo somos un desastre monumental en la cocina.
Salgo de la cocina y me encuentro con Kyle sentado en el sillón hablando por teléfono. Sonríe mientras habla con quien sea, aunque por su expresión ya sospecho con quién.
La sangre me hierve en el cuerpo, camino en su dirección y al no