---Catherine… Bella te necesita. Desde que regresaste, no has ido a ella ni una sola vez. Es tu hija, no puedes hacerla a un lado.
Ella tapó sus oídos, no quería seguir escuchando las palabras de Lucían. En cambio, él se acercó de inmediato, retirando sus manos y tomándolas entre las de él.
---Catherine, por favor …
---¡Me siento sucia! ¿Lo entiendes ahora? Estoy… sucia, mi hija es demasiado pura como para estar cerca de ella. No puedo Lucían, no puedo olvidar. Aunque lo intento de mil manera