Lucían observó la duda en su rostro, las comisuras de sus labios se elevaron un poco y sonrió dulcemente.
---Lo que dije es verdad. Cada palabra es malditamente cierta. Si te pierdo, definitivamente moriré. Te amo y quiero casarme contigo por ti, mis hijos siempre serán mis hijos, pero tú eres la mujer que amo.
En su corazón sabía que la mujer que más le importaba ahora era Catherine. Víctor, con este movimiento, jugo alto, muy alto. Envió a Jorge, quien alguna vez fue su hermano, a matar a la m