LUCÍAN.
---Estás preciosa hoy.
Ella bajó la cabeza y se ruborizó, lo cual me gustaba. Aunque fue mía de muchas maneras, me complace que mis palabras todavía logren ese efecto en ella. Incluso si ya he estado casado antes, al casarme por segunda vez con Catherine, sentí que mi corazón latía rápido.
Casi podía salirse de mi pecho.
Tome una de sus manos y la lleve a mis labios, luego extendí mis brazos y alcancé la cremallera en su espalda con mis dedos.
---Lucían…
Catherine estaba nerviosa y