-Solo quería decirte... que bailas increíblemente bien- respondió con timidez.
Una sonrisa se formó en los labios del hombre, iluminando su rostro.
-Gracias. ¿Te gustaría bailar conmigo?- La invitó extendiendo una mano hacia ella.
Debora sintió un cosquilleo de emoción recorrer su cuerpo mientras tomaba la mano del hombre y se dejaba llevar a la pista de baile. Con cada paso, se sentía más cerca de descubrir el misterio que rodeaba a aquel enigmático vecino, pero también más enamorada de su ir