Amenazado por el amor de mi vida.
Jarli apartó la mirada y decidió caminar con Amanda hacia las afueras de la habitación, dejándola a solas con Rodolfo. Inmediatamente, Rodolfo tomó el bolso que traía Jarli y decidió abrirlo. Dentro había una exquisita comida y un par de manzanas. Rodolfo acercó la comida hacia Debora, quien no pudo evitar notar lo bien presentada y apetitosa que se veía. Pero a Debora no le importó esa comida; apartó su cara con un gesto de asco y le dijo a Rodolfo:
—No quiero esa sucia comida, y mucho menos q