Arya se despierta pensando en su hijo, una preocupación insana se apodera de ella y corre a la habitación de Aryehn para ver a su pequeño. Abre la puerta encontrándolo hecho un ovillo en la mitad de su cama. Se acerca cautelosamente a su lado y se acomoda junto a él para abrazarlo.
Aryehn al sentirla se gira y se acomoda en su costado.
—Mami, te quiero —dice el niño entre dormido y despierto abrazando a su madre.
—Yo a ti mi niño, hermoso —responde Arya sujetándolo con firmeza hacia ella.
Du