Samantha
Lorenza me mira expectante, esperando a que diga algo. Yo, por mi parte, estoy muda, incapaz de procesar su pregunta. ¿De verdad dijo eso? Salió demasiado directa, y ella no suele ser así.
Estoy a punto de responder, pero justo en ese momento aparece Marcos, interrumpiendo la conversación en el mejor momento posible.
—Sam, te traje esto para que estés más cómoda —dice mientras se acerca con algo de ropa en las manos. Sin embargo, se detiene en seco al notar la presencia de Lorenza.
—¿L