Samantha
Mi mente intenta procesar la llegada de esa mujer, pero es imposible ignorar la rabia que crece dentro de mí. ¿Esto que siento… serán celos? No. Imposible. No puedo sentir celos por Cristian. Él puede hacer lo que quiera con su vida. Puede tener cien mujeres si le da la gana. ¿A mí qué?
Y sin embargo, por más que intento convencerme, algo dentro de mí se retuerce. Una mezcla de enojo, humillación y… ¿asco por mí misma? Le permití que me besara. ¡Peor aún! Le correspondí. Al mismo hombre