Por otro lado, cierta rubia se encontraba en el elevador que le conducía hasta la oficina de su esposo para poder hablar con él, ya que simplemente no dejaría que unos tecnicismos le privaran de su diversión de ver a su hijo actuar en una obra sin que ella tenga que obligarle.
Al abrirse las puertas del elevador camino con paso firme y elegante hasta la puerta de la oficina de su amado, pero alguien se interpuso en su camino.
- Disculpe, no puede entrar – le indico una omega de cabello corto ne