- Sayuri, que sorpresa no pensé que te vería el día de… - le saludo un chico peli morado, de cabello lacio ligeramente largo y amarrado en una coleta baja, piel clara, ojos color café, quien llevaba una camisa color gris, pantalón de mezclilla negra, tenis negros y encima una chaqueta de cuero negra; en sus manos llevaba algunos libros y tenía colgado de su hombro izquierdo una mochila blanca. En esos momentos estaba distraído ya que, de un momento a otro empezo a sentir un sutil aroma a vainil