El viento sopla frío mientras me adentro en el territorio de los enemigos que alguna vez consideré irreconciliables. Los árboles susurran secretos que parecen advertirme de los peligros que acechan, pero no puedo darme el lujo de dar marcha atrás. Scarlett está en peligro, y el tiempo corre en su contra.
Al llegar a la antigua fortaleza de los Osborn, siento el peso de las miradas hostiles de los guerreros que se agrupan en la entrada. Una parte de mí se siente incómoda al estar