Dante
La noche se cierne sobre el territorio de los Blackwood como un manto pesado, cargado de incertidumbre y miedo. Estoy en la cima de la colina, observando el horizonte, y el nudo en mi pecho se intensifica. Las amenazas de Elijah no son solo palabras vacías; son promesas de destrucción. Necesitamos un plan sólido, algo que nos dé ventaja sobre él y su manada.
—Estás pensando en algo importante, ¿verdad? —escucha la voz de Scarlett a mi lado. Su presencia, aunque reconfortante, provoca una