POR GASTÓN
Pienso todo eso cuando salí de la reunión de la empresa que me citó a último momento.
Espero que Cami no haya llorado.
Es un ángel mi hija.
Volví a mi país luego de darme cuenta que nunca más voy a tener nada con Aitana, porque aunque volviese, no le puedo perdonar que haya abandonado a nuestra hija.
En la reunión me fue bárbaro, económicamente estoy muy bien.
No estoy a la altura de esos productores de los que hablaba Aitana, pero tengo una flota de 20 autos, ya no manejo ninguno co