POR GASTÓN
Llegué al salón de té, lo hice con Camila.
Ya le habían sacado la férula, es increíble cómo los niños superan rápido los inconvenientes de salud y a los adultos nos queda un miedo permanente.
Encuentro a una Delfina muy sonriente.
Me alegro al ver que está feliz.
La ayudé a cerrar el comercio, ella agarra unos postrecitos que a Camila le encantan y subimos a su casa, que ya es como la mía propia.
-Delfi ¿Cuándo nos mudamos?
Su carita se ilumina.
-¿Te parece la otra semana? Es que est