Antonella aún seguía sin comprender del todo qué había ocurrido. Velkan se había encolerizado después de que, tras conocerlo había demostrado ser una persona pacífica, aunque algo malhumorado. Lo más fuerte del caso había sido cómo había intentado golpear a su novia y ésta no pudo evitar tener un colapso emocional o algo parecido.
Ileana seguía sobre las dos sillas sin recuperar el conocimiento; su piel parecía como papel, casi del color de la de ella cuando despertó de aquel largo sueño. La de