Nathan despertó con el sol acariciando su rostro, un rayo que atravesaba las hojas de los árboles y se reflejaba sobre ellos le daba de lleno en los ojos, a ambos dos (UPS). No estaban en un cuarto, sino sobre un lecho improvisado en el césped, rodeados de flores silvestres que todavía conservaban gotas de rocío. Cerró los ojos por un momento, pensando que quizás seguía soñando, pero el suave suspiro indubidablemente femenino que escuchó cerca de su oído lo devolvió a la realidad despejando su