26. HOSPITAL
Kayla estaba furiosa, enfurruñada, cruzada de brazos. Su abogado la había acompañado.
Estaban en la sala de espera del hospital.
Nikolai estaba sentado en frente, también con su representante legal y, si las miradas mataran, él estaría muerto en ese mismo momento, considerando las ojeadas que le echaba Kayla.
Ya sin poder contenerse, en un momento se levantó llena de ira y se paró frente a él.
—No puedes solo dejarme en paz, ¿no? ¡Por el amor de Dios, cargo a tu bebé en mi vientre! —dijo y se a