Mundo ficciónIniciar sesiónPecados, muchos de ellos reptando entre las copas de los árboles, sólo observando o atacándose entre ellos.
—¡Abajo! —exclamó Diana mientras tiraba del brazo de Kaled para que este se agachara.
Kaled obedeció, pero al bajar la mirada se sorprendió todavía más: por la reja junto a ellos podía ver todavía más pecados caminando en la calle y algunos más frente a él en el cam







