Sus padres dudaban de mí, no sé por qué eso no me sorprendió, aunque igualmente me dolió, sabía que Romeo me amaba, lo había demostrado al contarme aquello, me demostraba que no les creía, así que mi preocupación por las cosas que le dijo Ximena, disminuyó mucho también, sin embargo, sabía que debía hablar con él, porque una cosa eran sus padres y otra era que Valentina, usara a la niña con esa vileza.
Desde la cocina, observaba a Ximena jugar en el jardín con Alan y Lucy, ellas dos jugaban con