Conversamos durante todo el camino, me hablaba de cosas que yo no conocía, se mostraba paciente y recordé aquella noche, cuando lo conocí, estaba de bastante mal humor, había aprendido a ver una cara suya diferente.
Recibió una llamada de Mason.
—Entendido —respondió y colgó. Me miró —, ya están ubicados, dos de mis hombres de seguridad están con ellos para evitar cualquier situación indeseable.
—Gracias a Dios, ojalá todo salga bien.
Le indiqué que ya debíamos bajarnos.
Me eché a reír y él s