Isabela sale corriendo y gritando del interior de la casa, y todos la vemos hacer señas para que corran. Castro arrastra a sus hijos y yo voy en busca de mi prometida. Se escucha un balazo, finalmente hay una explosión que rosa la espalda de Isabela. Corre hacia mí y se tira al suelo, rueda para convertir las llamas, pero, ya no están en su ropa, solo la sensación de calor y adrenalina. La abrazo, la cubro con mi cuerpo y en el interior de la casa suena un disparo y liego vemos la explosión, el