Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de una eterna conversación en la que Adam no dejaba de amenazar a Sara con encerrarla de por vida en esa mazmorra, al final, se rindió, y la dejó en paz. Se fue de allí dejándole una lámpara de aceite, una manta gorda, y una cesta de comida, y aunque ella tenía hambre, la conversación que acababa de mantener había hecho que despareciera.
¿Realmente Adam, el hombre al que amaba, pensaba que ella era una







