Capítulo 33. Miles
Miles caminó inquieto por el cuarto que le había asignado su socio Lubián en la casa. Caminaba rodeando la cama, y volvía a repetir el proceso. Llevaba ya varios días esperando a que su manada apareciera en aquel sucio agujero, y lo rescatara. Si ellos no aparecían pronto, Miles estaba seguro de que era hombre muerto, en esos mismos instantes guardaba un secreto que de salir a la luz, lo convertiría en un fiambre.
Se detuvo frente a la mesita de noche, donde encontró el diario en el que anotab