Capítulo 34. Adam
Cuando amaenció el día siguiente, Adam se sentía finalmente recuperado; de hecho, incluso se sentía más fuerte que antes, y pronto se dio cuenta de que era debido a que había eliminado las drogas de su organismo. Su espalda estaba más recuperada, aunque aún notaba las heridas, y su lobo interior volvía a rugir en su interior. Adam supuso que le habían admistrado las drogas con las comidas, pero al haber estado separado del resto de su grupo el día anterior, seguramente se olvidaron de echarlas