Capítulo 23. Philip
Cuando Matt y los esclavos llegaron, Philip y el viejo que últimamente estaba más tiempo junto a él que su sombra, salieron a recibirlos. Philip abrió la puerta con una especie de ansia incontenible, suponía que a consecuencia del sueño, claro.
El sueño… o el conjunto de imágenes que recorrían su mente cada vez que se dormía. En ellos, aquella mujer misteriosa lo hechizaba, lo volvía loco, lo llevaba al abismo, y solo para finalmente acabar desvaneciéndose justo antes del clímax.
¿Llegaría ella