Capítulo 24. Becca
Cuando el hombre que la había comprado apareció por la posada para recogerla, Becca casi se llevó una decepción. En los pocos días que llevaba alli, había comenzado a sentirse una más entre los empleados de Doris.
Al principio la mujer no le dejó hacer nada, incluso se asustó cuando la vio tomando la escoba para barrer los suelos, y trató de arrebatársela con la excusa de que ella allí era una invitada más que una huésped. Luego, cuando se dio cuenta de que no había forma de quitarle de la cabe