Hubo otro baile, yo hice mi papel, como era ya habitual.
Pero, en la mitad de la noche, note la atmosfera enrarecida y me aleje de la multitud para tomar un poco de aire fresco en un rincón tranquilo.
Necesitaba distanciarme de Fernando. Su cercanía empezaba a afectarme mucho. Cuando regresemos a Inglaterra, ya no seria parte de mi vida, ni tener que fingir un papel. Pero, desafortunadamente, empezaba a ser consciente de que sin él nada valía la pena. Mi papel fingido se tornó en un amor rea