Damien
Mis ojos se mueven hacia Eric. Dane no podía estar hablando en serio. En especial ahora, no con todo lo que estaba pasando.
“¿Y bien?”, murmura Dane mientras deja a Evrin en el suelo. Lo miro gatear hacia su hermano, ignorando por completo lo que estaba pasando. Debía ser genial solo tener que preocuparte por comer, dormir, que te cambien el pañal y ser feliz.
“¿Por qué?”.
“Pensé que fui lo suficientemente claro”, reflexiona Dane. “En serio no me importa que seas diferente”. Apunta a