Blair le pasa una tela y Samara la aprieta con fuerza alrededor de su mano.
“Así que los deja como prisioneros. ¿En dónde, exactamente?”.
“Al norte. No es un lugar diseñado para dejar entrar o salir gente”.
“¿Cómo escapaste, entonces?”, pregunta Neah.
“Hice lo necesario para escapar”.
Pude ver a Blair por encima del hombre de Samara. “¿Qué hay de ti?”.
“Yo… Alguien abrió las puertas y solo salí”.
“¿Alguien abrió las puertas?”, murmura Neah. “Más bien, te dejaron escapar”.
“Parece ser el