"¿Desde cuándo lo sabes?".
No me contesta.
"¿Desde cuándo?". Volví a preguntar.
"Desde el día que apareció. Es una maldita niña. Empezó a seguirme hace unos días. Supongo que porque está empezando a adaptarse a su cuerpo". Sus ojos me miran. "La rechazaré. No voy a esperar hasta que tenga dieciocho años. Podría estar muerta para ese entonces".
"Por eso le estabas explicando lo del vínculo. Intentabas prepararla".
Él asiente. "Por mucho que pienses que soy un imbécil, sí me importan alg