Neah
"Ya han pasado casi cuatro días". Murmura Dane mientras camina de un lado a otro delante mío.
"Por lo menos ya no vomito". Intento sonreírle, pero no consigo que desaparezca su mirada de preocupación.
"Tienes que ver a Raven. Debí llevarte anoche, después de que volviera de la carrera de la manada".
"¡Estoy bien!". No lo estaba para nada, me estaba enfadando la constante preocupación. De alguna manera me había convertido en el centro de atención de todos y no me gustaba estar allí.