Capítulo 9. Una invitación.
A la hora de la salida, Asher se quedó en el lobby, era muy complicado tratar de entender que quería Bastián, así que dejó de pensar en eso, se aseguró así mismo, que no iba a involucrarse con él.
Una noche tal vez no fue suficiente, pero tendría que ser conformista, o temía perder la cabeza por él.
Se recargó en un pilar dentro del lobby y se pasó una mano por su cabellera, suspiró y miró su teléfono.
Mientras tanto, Bastián bajó del elevador y caminó hasta el lobby, al ver a Asher se sintió