Capítulo 25. La verdad.
A la mañana siguiente, mientras Bastián esperaba a su madre en aquella cafetería, sus manos temblaban un poco, había bebido un trago de Whisky para sentirse un poco mejor, pero eso no ayudó en lo más mínimo, había fumado ya dos cigarros, y sus nervios aún estaban muy alterados.
Miró hacía la entrada y regresó su vista a la taza de té frente a él.
No estaba seguro de como empezar, había decidido solo decirlo y ya, pero sentía su lengua pegada a su paladar.
Y cuando finalmente su madre llegó, Bas