Me acerque aún más.
-Además, tienes suerte, me gustan más lo castaños de ojos marrones con un hijo que no me deja dormir, que los castaños de ojos azules- le sonreí-
-¿Creí que te gustaban los jardineros?-
Estábamos a centímetros de besarnos, podía sentir su respiración algo agitada y podía escuchar a mi corazón en mis oídos.
-También, ¿Te imaginas que halla un hombre, castaño de ojos marrones, soltero, con un hijo, y que sepa de jardinería?, ese seria mi chico ideal-
-¿Y que además ame tu com