Dejo su celular en la mesita de noche y me apresure para ponerme entre sus piernas para tomar su cara entre mis manos.
-Mi amor, ¿Qué pasa?- le pregunte sin dejar de verlo-
-Mañana hablamos- murmuro tomando mis manos para sacarlas de su cara-
-Dime-
-Mañana- finalizo acostándose y dándome la espalda-
-Amor...-lo llame-
Nada, ni una sola palabra. Tome mi celular y salí de la habitación con una sensación de tristeza y enojo por su actitud. Se porque estaba enojado pero tampoco era para que se com