La alarma sonó a las tres y media de la madrugada, la apague lo más rápido que pude ya que no quería que nadie se despertara. Cambie el pañal del bebe y volví a ponerlo en su cuna. Cuando termine de cambiarme salí del departamento y las chicas estaban esperándome afuera para irnos juntas.
El resto de la mañana y parte de la tarde se paso tranquila, agitada pero tranquila. Las tres parejas que vinieron a hacer sus encargues para sus bodas también pidieron todo para el viernes. Así que nos pasam