Estire mi brazo para apagar la alarma del celular, ¿Ya eran las tres y media de la mañana?, quería seguir durmiendo, pero tenia miedo de quedarme dormida, así que con toda la pereza de mi alma me levante, camine hacia el baño haciendo el menor ruido posible, no quiera despertar al bebe o a Alex.
Cuando llegue a la panadería, Zach aún no había llegado, así que comencé a sacar las masas de la heladera, cortarlas y debía dejarlas reposar, en una hora ya tenia hechas las mitad de las facturas, biz