¿Qué demonios estoy haciendo? Ya no sé cuántas veces me he hecho esta misma pregunta. Sea lo que sea lo que esté sucediendo entre nosotros, me asusta y mucho. Me separo de ella y una vez que las puertas se abren, entrelazo nuestras manos para que salgamos del elevador. En un corto y rápido recorrido bajamos las escaleras y llegamos a la terraza al aire libre que se extiende veinte metros hacia el exterior del edificio.
―Esto es maravilloso, Denzel ―adoro la facilidad con la que se impresiona co