KYRION
No podía creer la estupidez que me dijo el hombre que llamó. No esperé, no di una explicación, solo quería ir al lugar y comprobar que era cierto que Cannie había escapado.
Busco mi teléfono y marco a Oratio.
—¿Por qué tanta urgencia?
—Necesito hombres, seguridad y… Cannie escapó. No tomaría en serio sus amenazas si Gema no estuviera embarazada.
—Bien. Pondré gente a tu disposición. ¿Cómo pasó esto? ¿Sabes de lo que es capaz una mujer ofendida y con sed de venganza?
—No le temo, pero me