Punto de vista de Rosalie
Pero este puesto de profesora era mi última ancla. Ya había perdido todos los turnos en el hotel. Los ingresos por mis cuadros iban en aumento, pero seguían siendo inestables. Si la investigación salía mal, si alguien en el distrito creía aquel falso testimonio, si la denuncia cobraba el impulso suficiente para volverse irreversible, no solo podría perder este empleo, sino también la oportunidad de enseñar en cualquier otra escuela de la zona.
Permanecí en el auto.
No