Helena se encontraba en el asiento trasero de un taxi en dirección a la empresa Industrias Aller S.A.
Estaba frotando sus manos sudorosas por los nervios sobre sus piernas, mirando como poco a poco se iba acortando la distancia hacia su destino.
“No puedo creer que esté vivo, hasta que no lo vea no lo voy a creer” Pensó mientras se reía nerviosa.
Miró los edificios iluminando la noche de la parte más cara de la ciudad que pensó que nunca más pisaría para no tener que recordar el peor y mejor mo