Sebastián salió hecho un fuego de la empresa de su hermano menor, casi hasta empujando a todo y a todos los que se cruzaban a su paso, sin importarle los costos de reparación de lo que iba arrasando.
“¿En qué estaba pensando? Venir hasta la empresa de Alan y humillarme de esta manera”
Estaba claro que el CEO había dejado que sus sentimientos de posesión y celos le nublasen el juicio.
-Nunca más lo voy a permitir- exclamó con fuerza mientras salía a la ruidosa y caótica clase. Dentro de él